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Tradicion Tolteca

El Camino del Guerrero Grupos de Práctica

La Tensegridad es un arte: el arte de adaptarse a la propia energía, a la energía de los demás y al entorno que nos rodea de tal manera, que este acto contribuya a la integridad de la totalidad que somos.

Ejecutar los pases mágicos de la Tensegridad individualmente y en grupo es una actividad asidua con el cuerpo, responsable de los numerosos cambios positivos que se producen en la personalidad. Estos cambios van precedidos generalmente de un entendimiento más profundo de uno mismo, tanto en función del pasado como en función del cuerpo.

La Tensegridad tiene como objetivo ayudar al individuo a recuperar las funciones fundamentales de respirar, moverse, sentir y expresarse a sí mismo; promoviendo dinámicamente la salud y su bienestar.

Cuando la Tensegridad se convierte en una parte natural de nuestra vida, quedamos sorprendidos por la gran cantidad adicional de energía que tenemos para realizar nuestras actividades de cada día.

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Para ser guerrero se necesita ser liviano y fluido


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viernes, 6 de diciembre de 2024

Preparar el Intento

En cuanto organismos, los seres humanos llevan a cabo una estupenda maniobra de percepción que, lamentablemente, crea un equívoco, un falso frente: asimilan toda la afluencia de pura energía que discurre por el universo y la convierten en datos sensoriales que interpretan según un severo sistema que los chamanes denominan la forma humana. El acto mágico de interpretar la energía pura da origen al equívoco, a la peculiar convicción que los seres humanos tienen de que su sistema de interpretación es lo único que existe.

Por ejemplo: tal como lo conocen los humanos, árbol es interpretación más que percepción. Para establecer la presencia del árbol, los seres humanos sólo necesitan una mirada superficial que prácticamente no les muestra nada. El resto es el fenómeno que es definido como la llamada del intento, el intento del árbol, es decir, la interpretación de datos sensoriales correspondientes al fenómeno concreto que los humanos denominan árbol. Al igual que en el ejemplo, el mundo de los seres humanos se compone de un repertorio infinito de interpretaciones en las que los sentidos desempeñan una función mínima. En síntesis, el sentido de la vista es el único que roza la afluencia de energía que discurre por el universo y sólo lo hace de modo superficial.

Casi toda la actividad perceptiva de los seres humanos es interpretación y los humanos son la clase de organismos que únicamente necesitan una entrada mínima de percepción pura para crear su mundo o que sólo perciben lo suficiente para poner en marcha el sistema de interpretación.

Puesto que el tema de la primera serie de la Tensegridad consiste en preparar a los practicantes para el intento es importante repasar la definición de los chamanes. El intento es el acto tácito de llenar los espacios vacíos dejados por la percepción sensorial directa o enriquecer los fenómenos observables mediante un intento de totalidad que desde la perspectiva de la percepción pura no existe.

lunes, 25 de noviembre de 2024

El Andén de la Eternidad

La conciencia de la muerte es una realidad inapelable y prodigiosa; soslayarla con creencias de segunda mano es vergonzoso, porque restituye los verdaderos valores de la vida.

Una actividad especialmente diseñada para desterrar de nuestras vidas todo vestigio de cotidianidad es la técnica denominada “no-hacer”. El “no-hacer” es el ejercicio favorito de los aprendices de brujos, porque les introduce en un ámbito de maravilla y desconcierto muy refrescante para la energía, a cuyo efecto sobre la conciencia se le denomina "parar el mundo".

El “no-hacer” no se puede razonar. Cualquier esfuerzo encaminado a comprenderlo, en realidad es una interpretación de la enseñanza y se cae automáticamente en el campo del hacer.

La premisa de los brujos para tratar con este tipo de prácticas es el silencio interior, y la calidad de silencio requerida para algo tan descomunal como “parar el mundo”, sólo puede venir de un contacto directo con la gran verdad de nuestra existencia: que todos vamos a morir.

Conocerse a uno mismo, siendo conscientes de nuestra muerte personal, no es negociable, es lo único que de veras tenemos. Todo lo demás podrá fallar, pero la muerte no, a ella podemos darla por segura. Aprendamos a usarla para producir efectos verdaderos en la vida.

Los seres humanos deberían dejar de creer en cuentos chinos, ¡nadie nos va a salvar! Ninguno de nosotros es tan importante como para que hayan inventado algo tan fantástico como la inmortalidad. Un brujo que cuenta con su humildad sabe que su destino es el de cualquier otro ser vivo de la tierra. Así que, en lugar de ilusionarse con falsas esperanzas, trabaja concreta y duramente para salir de su condición humana y acogerse a la única salida que tenemos: la ruptura de nuestra barrera perceptual. Al mismo tiempo que escuchan el consejo de la muerte, háganse responsables de sus vidas, de la totalidad de sus acciones. Explórense, reconózcanse y vivan intensamente. La intensidad es lo único que puede salvarnos del aburrimiento.

Una vez alineados con su muerte estarán en condiciones de dar el siguiente paso: reducir al mínimo el equipaje. Este es un mundo-prisión y hay que salir como fugitivos, sin llevar nada. Los seres humanos somos viajeros por naturaleza. Volar y conocer otros horizontes es nuestro destino ¿Acaso te vas de viaje con tu cama o con la mesa en que comes? ¡Sintetiza tu vida!

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domingo, 10 de noviembre de 2024

Intento: una Fuerza Inconmensurable e Indescriptible del Universo

Hay en el universo una fuerza inconmensurable e indescriptible que los chamanes llaman intento, y absolutamente todo cuanto existe en la totalidad del cosmos está ligado al intento por un vínculo de conexión. Un guerrero se dedica a estudiar, a entender y a emplear ese vínculo. Le interesa especialmente limpiarlo del aturdimiento y del entumecimiento provocado por los intereses ordinarios de la vida cotidiana. A este nivel, el chamanismo puede definirse como el proceso de limpiar nuestro vínculo de conexión con el intento.

El vínculo que conecta al hombre corriente con el intento está prácticamente muerto; así que un guerrero parte de un vínculo que es inútil, puesto que no responde voluntariamente. A fin de revivir ese vínculo, los guerreros necesitan un propósito riguroso y fiero, un estado especial de la mente llamado intento inflexible.

La impecabilidad comienza con un solo acto, que tiene que ser premeditado, preciso y sostenido. Si este acto se repite durante el tiempo suficiente, uno adquiere un sentido de intento inflexible que puede aplicarse a cualquier cosa. Si esto se logra, el camino queda despejado. Así, una cosa lleva a la otra hasta que al fin el guerrero desarrolla todo su potencial.

El intento no es un pensamiento, ni un objeto, ni un deseo. El intento es lo que puede hacer triunfar a un hombre cuando sus pensamientos le dicen que está derrotado. Actúa aun a pesar de que el guerrero se haya entregado. El intento es lo que lo hace invulnerable. El intento es lo que envía a un chamán a través de una pared, a través del espacio, al infinito.

Cualquiera que muestre el más leve interés por el mundo de los chamanes de la antigüedad es inmediatamente atraído al círculo de su afiladísimo intento.

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jueves, 7 de noviembre de 2024

La Única Esperanza de la Humanidad

El guerrero es la única esperanza para el futuro de la humanidad.
El guerrero destruirá dentro de sí, todas las religiones, todas las naciones, todas las razas, porque están todas podridas, pasadas, obstaculizando la evolución humana. No están permitiendo que nadie llegue a su pleno florecimiento: no quieren seres humanos sobre la tierra, quieren corderos.
Un guerrero te respeta, respeta la vida, tiene una profunda reverencia por todo lo que crece, prospera, respira. No se coloca por encima de ti, no es más sagrado que tú, más elevado que tú; es uno entre vosotros. Sólo puede reclamar una cosa para sí: él tiene más valentía que tú. No puede salvarte, sólo tu valentía puede salvarte. No puede dirigirte, sólo tus propias entrañas pueden dirigirte a que realices tu vida.

La rebelión es un estilo de vida. Para mí, es la única religión que es auténtica. Porque si vives de acuerdo a tu luz podrías equivocarte muchas veces y podrías caerte muchas veces; pero en cada caída, en cada equivocación te harás más sabio, más inteligente, más comprensivo, más humano. No hay otra forma de aprender que cometiendo errores. Pero no vuelvas a cometer el mismo error. Un guerrero tiene que ser sólo uno mismo, y aceptar el desafío de la vida, te lleve donde te lleve. Tú eres el único guía. Eres tu propio maestro.

Es una vieja asociación y un malentendido que ser un inconformista es ser un guerrero. El inconformista es un reaccionario; actúa por enfado, rabia, violencia y ego. Su acción no está basada en la consciencia. A pesar de que va en contra de la sociedad, esto no es necesariamente estar en lo cierto.
De hecho, la mayoría de las veces moverse de un extremo a otro es ir de una equivocación a otra. El guerrero es un ser con un enorme equilibrio, y eso no es posible sin consciencia, vigilancia y una compasión inmensa. No es una reacción, es una acción; no va en contra de lo viejo, sino a favor de lo nuevo.
El no conformista sólo está en contra de lo viejo, en contra de lo establecido; pero no tiene una concepción de por qué está en contra, no tiene una visión de futuro. ¿Qué sucederá si tiene éxito? Estará perdido, totalmente avergonzado. Nunca había pensado sobre ello. No ha sentido la vergüenza porque nunca ha triunfado. Su fracaso ha sido un gran refugio para él.

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domingo, 18 de febrero de 2024

Susurros Básicos del Nagual acerca de la Segunda Atención y el Centro de Decisiones

Los cambios son difíciles y ocurren muy despacio; a veces una persona tarda años en convencerse de la necesidad de cambiar.

Existen poderes en la Tierra que guían a los hombres, los animales y todo lo que vive. Guían nuestra vida y nuestra muerte.
Aceptamos la responsabilidad de estar en este mundo impenetrable? La gente dice: "Hago lo que puedo", cuando en realidad no saben lo que pueden hacer, porque antes de llegar a ningún sitio, ya han abandonado. La razón inconsciente de este comportamiento, tiene que ver con la creencia de tener mucho tiempo. Esto conduce, inevitablemente, a la postergación; la cual debilita nuestra energía vital con una cantidad enorme de deseos frustrados.
La gente que vive feliz es aquella que tiene mucho cuidado con la naturaleza de sus actos. Cuando una persona pone su atención en el hecho de no tener tiempo y deja que sus actos fluyan de acuerdo con eso. Cuando sus actos se convierten en su última batalla sobre la Tierra, sólo bajo tales circunstancias tendrán sus actos el poder que les corresponde. De otro modo serán, mientras viva, los actos de una persona tímida. La timidez le hace a uno agarrarse a algo que sólo existe en sus pensamientos. Le apacigua mientras todo está en calma, pero luego el mundo de pavor y misterio se abre, y entonces se da cuenta de que sus caminos seguros, nada tenían de seguros. La timidez nos impide examinar y aprovechar nuestra suerte como hombres.

El centro de decisiones se ubica en el cuerpo humano en un área específica entre las glándulas tiroides y timo. El centro de decisiones se encuentra prácticamente sin energía en el ser humano, debido a que ésta es apartada de este centro, en épocas muy tempranas de su existencia. Debido al absorbente estallido de la conciencia que se experimenta en el momento del nacimiento, nuestra atención queda fijada con los detalles de la percepción, interpretada por nuestro encéfalo. A partir de aquí, comienza la aventura de la vida y la amnesia de la totalidad de nuestra conciencia; al ser fijada, nuestra atención, en sostener el mundo de todos los días, la parte consciente y racional de nuestra mente: (la primera atención). Sostener la primera atención, el mundo de todos los días, requiere de nosotros el uso constante de la totalidad de nuestra energía. No obstante, el cuerpo humano necesita, cada día, entrar en contacto obligado, con esa otra parte de la conciencia misma y que se halla oculta bajo el estruendoso ruido de la primera atención. Así entramos cada noche en el estado de sueño.

Desde que la especie humana recuerde, siempre se han empleado métodos, unos naturales y otros no, para permitir el acceso y descifrar los misterios de la segunda atención: la parte inconsciente de nuestra mente. Los pases mágicos permiten la acción inmediata en los actos cotidianos de la persona y sin una participación volitiva de su parte y reportándole, así mismo, los beneficios que siempre ha deseado. De esta manera se consigue eliminar la participación activa de la mente racional y sus interpretaciones absurdas de un mundo previsible y controlado.

sábado, 17 de febrero de 2024

El Acto de Estar Vivo como una Cuestión de Cognición

El cuerpo energético es la contraparte del cuerpo físico; una configuración etérea hecha de pura energía. La diferencia energética con el cuerpo físico es que la energía del cuerpo energético tiene únicamente apariencia, pero no masa. Siendo pura energía, el cuerpo energético puede llevar a cabo actos que van más allá de las posibilidades del cuerpo físico.

Ensoñar es el arte de templar el cuerpo energético, de hacerlo coherente y flexible, ejercitándolo gradualmente. Por medio del ensueño, condensamos el cuerpo energético, hasta llegar a hacerlo una unidad capaz de percibir. A pesar de que la manera normal de percibir el mundo afecta al cuerpo energético, su modo de percibir es independiente. Tiene su propia esfera.
Esa esfera es energía. El cuerpo energético trata con la energía en términos de energía. Existen tres formas en las que trata con la energía. Puede percibir la energía a medida que ésta fluye; puede usarla para propulsarse dentro de áreas insondables; o puede percibir como percibimos normalmente el mundo.

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lunes, 12 de febrero de 2024

Una Incursión en los Beneficios de la Recapitulación

La Recapitulación es el tema más importante en nuestro proceso de desarrollo y es una herramienta muy valiosa para nuestro bienestar. La Recapitulación tiene que ver con las prácticas de recogimiento interior y de contemplación.
Practicar la recapitulación es algo fundamental. Una vez que se la disfruta, ya no se la puede abandonar, y los beneficios son inmediatos.

La adecuada práctica de la recapitulación es un instrumento ampliamente recomendado para manejar y aliviar los efectos del estrés en nuestro organismo.
La práctica milenaria de la recapitulación tiene un gran potencial para generar cambios importantes en la estructura física del cerebro y hasta puede disminuir la atrofia (encogimiento cerebral) generado por la edad.

Los practicantes que llevan varios años recapitulando tienen más lucidez mental, y su pensamiento es más rápido y preciso. Las zonas que se activan con la práctica de la recapitulación son específicamente: el hipocampo y áreas de la corteza orbito frontal, el tálamo, y el giro temporal inferior. Estas áreas del cerebro juegan un importante papel en la llamada regulación de las emociones. Las personas que practican la recapitulación desarrollan una habilidad especial para cultivar emociones positivas, mantener una buena concentración, tener en el tiempo una buena estabilidad emocional y tener un comportamiento consciente.
Existen pues diferencias en la anatomía y las conexiones entre las distintas regiones del cerebro que explican estas habilidades y lucidez mental a través de los años.

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martes, 28 de noviembre de 2023

La Rebelión del Guerrero

Un guerrero es un hombre que no vive como un robot condicionado por el pasado. En su forma de vivir, en su estilo de vida no interfiere de ninguna manera la religión, la sociedad, la cultura, ni cualquier otra cosa que pertenezca al ayer.

El guerrero vive individualmente..., no como el diente de un engranaje, sino como una unidad orgánica. Su vida no es decidida por nadie más que su propia inteligencia. La fragancia de su vida es la de la libertad. No sólo vive en libertad, permite también que todo el mundo viva en libertad. No permite que nadie interfiera en su vida, ni interfiere en la vida de los demás. Para él la vida es sagrada, y la libertad es el valor supremo de tal forma que está dispuesto a sacrificarlo todo por ella: respetabilidad, estatus, incluso la vida misma.

El hombre ha vivido a través de los siglos como un borrego, formando parte de la multitud, acatando sus tradiciones, convenciones, siguiendo las antiguas escrituras y las viejas disciplinas. Pero ese tipo de vida era anti-individual; si eres un cristiano no puedes ser un individuo, si eres un hindú no puedes ser un individuo. Un guerrero es aquel que vive totalmente de acuerdo a su propia luz, y arriesga todo por el valor más alto: la libertad.

El guerrero es la persona contemporánea. Las masas no son contemporáneas. Los hindúes creen en escrituras que tienen cinco o diez mil años de antigüedad. Sucede lo mismo con las demás religiones; los muertos están dominando a los vivos. El guerrero se rebela en contra de lo muerto, toma su vida en sus propias manos. No le da miedo quedarse solo; al contrario, disfruta de su soledad como uno de sus más preciados tesoros. La multitud te da certidumbre, seguridad, a costa de tu espíritu. Te esclaviza. Te da unas directrices de cómo vivir: qué hacer, qué no hacer.

Todas las religiones son primitivas, crudas y han estado moldeando tu vida. Naturalmente, el mundo entero está lleno de desgracia: no se te permite ser tú mismo. Cada cultura quiere que seas sólo una copia, nunca tu rostro original.

Guerrero es aquel que vive siguiendo su propia luz, siguiendo a su propia inteligencia. Crea su camino recorriéndolo, no sigue a la multitud en la súper autopista. Su vida es peligrosa; pero una vida que no es peligrosa no es vida en absoluto. Él acepta el desafío de lo desconocido. No se encuentra con lo desconocido como algo que llegará en el futuro y que ha sido preparado por el pasado. Eso crea toda la angustia de la humanidad; el pasado te está preparando y el futuro nunca va a ser el pasado. Su ayer nunca va a ser su mañana.

Pero hasta ahora así es como ha vivido el hombre: tu ayer te prepara para tu mañana. La misma preparación se convierte en el obstáculo. No puedes respirar libremente, no puedes amar libremente, no puedes bailar libremente; el pasado te ha mutilado de todas las formas posibles. La carga del pasado es tan pesada que todo el mundo está aplastado bajo ella. El guerrero simplemente se despide del pasado. Es un proceso constante; por eso, ser un guerrero significa estar constantemente en lucha, porque cada momento se va a convertir en el pasado; cada día se va a convertir en el pasado. No es que el pasado esté solamente en el cementerio, estás moviéndote a través de él en todo momento. Por eso, el guerrero tiene que aprender un nuevo arte: el arte de morir a cada momento que ha pasado, de modo que pueda vivir libre en el nuevo momento que ha llegado.

Un guerrero está en un continuo proceso de insurrección; no es estático. Y ahí es donde se puede hacer una distinción entre el revolucionario y el rebelde. El revolucionario también está condicionado por el pasado. Podría no estar condicionado por Jesucristo o Gautama el Buda, pero está condicionado por Karl Marx, Mao Zedong, Josef Stalin, Adolf Hitler o Benito Mussolini..., no importa quién le está condicionando. El revolucionario tiene su propia sagrada Biblia, El Capital, su tierra prometida, la Unión Soviética; su propia Meca, el Kremlin. Igual que cualquier otra persona religiosa, no está viviendo de acuerdo a su propia conciencia. Está viviendo de acuerdo a una conciencia creada por otros. Por eso, el revolucionario no es otra cosa que un reaccionario. Quizá esté en contra de una cultura, pero está inmediatamente listo para la siguiente. Está yendo de una prisión a otra, del cristianismo al comunismo; de una religión a otra, del hinduismo al cristianismo. Cambia de prisión. Cambia de tirano.

El guerrero simplemente abandona el pasado y no permite jamás que el pasado le domine. Es un proceso constante y continuo. Toda la vida del guerrero es un fuego que quema. Hasta el último aliento es nuevo, es joven. Nunca responderá a ninguna situación de acuerdo a su experiencia pasada; responderá a cada situación de acuerdo a su conciencia actual.

Para mí, ser un rebelde es la única manera de ser religioso, y las así llamadas religiones no son religiones en absoluto. Han destruido completamente a la humanidad, esclavizado a los seres humanos, encadenado sus espíritus; por eso, en la superficie parece que eres libre pero en lo profundo, en tu interior, las religiones han creado una cierta conciencia que sigue dominándote. Un guerrero es aquel que renuncia a todo el pasado porque quiere vivir su vida de acuerdo a sus propios anhelos, de acuerdo a su propia naturaleza; no de acuerdo a algún Gautama el Buda, de acuerdo a algún Jesús o Moisés.

El guerrero es la única esperanza para el futuro de la humanidad.

El guerrero destruirá dentro de sí, todas las religiones, todas las naciones, todas las razas, porque están todas podridas, pasadas, obstaculizando el progreso de la evolución humana. No están permitiendo que nadie llegue a su pleno florecimiento: no quieren seres humanos sobre la tierra, quieren corderos.

Un guerrero te respeta, respeta la vida, tiene una profunda reverencia por todo lo que crece, prospera, respira. No se coloca por encima de ti, no es más sagrado que tú, más elevado que tú; es uno entre vosotros. Sólo puede reclamar una cosa para sí: él tiene más valentía que tú. No puede salvarte, sólo tu valentía puede salvarte. No puede dirigirte, sólo tus propias entrañas pueden dirigirte a que realices tu vida.

La rebelión es un estilo de vida. Para mí, es la única religión que es auténtica. Porque si vives de acuerdo a tu luz podrías equivocarte muchas veces y podrías caerte muchas veces; pero en cada caída, en cada equivocación te harás más sabio, más inteligente, más comprensivo, más humano. No hay otra forma de aprender que cometiendo errores. Pero no vuelvas a cometer el mismo error.
Un guerrero tiene que ser sólo uno mismo, y aceptar el desafío de la vida, te lleve donde te lleve. Tú eres el único guía. Eres tu propio maestro.

Es una vieja asociación y un malentendido que ser un inconformista es ser un guerrero. El inconformista es un reaccionario; actúa por enfado, rabia, violencia y ego. Su acción no está basada en la consciencia. A pesar de que va en contra de la sociedad, esto no es necesariamente estar en lo cierto.
De hecho, la mayoría de las veces moverse de un extremo a otro es ir de una equivocación a otra. El guerrero es un ser con un enorme equilibrio, y eso no es posible sin consciencia, vigilancia y una compasión inmensa. No es una reacción, es una acción; no va en contra de lo viejo, sino a favor de lo nuevo.
El no conformista sólo está en contra de lo viejo, en contra de lo establecido; pero no tiene una concepción de por qué está en contra, no tiene una visión de futuro. ¿Qué sucederá si tiene éxito? Estará perdido, totalmente avergonzado. Nunca había pensado sobre ello. No ha sentido la vergüenza porque nunca ha triunfado. Su fracaso ha sido un gran refugio para él.

Cuando digo “reacción”, quiero decir que tu orientación es básicamente dependiente: no estás actuando desde la libertad y la independencia. Esto tiene unas implicaciones muy profundas. Significa que tu acción sólo es una consecuencia; también significa que tu acción puede ser muy fácilmente controlada.

Hay una pequeña historia sobre Mulla Nasruddin. Él era un inconformista, un fundamentalista reaccionario, una mente absolutamente negativa. Si su padre le decía: “Tienes que ir a la derecha”, podías estar seguro que iría a la izquierda. Pronto el padre se hizo consciente de esto, y entonces no hubo problemas. Cuando quería que fuera a la derecha le decía: “Por favor, ve a la izquierda”. Y Mulla iba a la derecha. Estaba desobedeciendo, era un inconformista, pero era totalmente inconsciente de que estaba siendo dictado, ordenado, controlado y que estaba haciendo lo que el padre quería que hiciera.

Poco a poco él también se dio cuenta: ¿Qué está pasando? Antes mi padre solía enfadarse mucho porque me había dicho que fuera hacia la derecha y me iba a la izquierda. Sigo siendo tan desobediente como siempre, pero ahora nunca se queja. Pronto descubrió la estrategia.

Un día el viejo padre y Nasruddin estaban cruzando el río con su burro, y en el burro llevaban un gran saco de azúcar. El saco estaba más inclinado hacia la derecha y existía el peligro de que pudiera caerse al río.
El padre iba detrás y sabía, si le digo «mueve el saco hacia la izquierda», tengo un hijo tan extraño que inmediatamente lo moverá hacia la derecha, y el saco se caerá al río y se echará a perder todo el azúcar. Por eso gritó: Nasruddin, mueve tu bolsa hacia la derecha esperando que la moviera hacia la izquierda de acuerdo a la vieja experiencia. Pero en esta ocasión Nasruddin había pensado lo mismo.
Dijo: De acuerdo y movió la bolsa hacia la derecha y la bolsa se cayó al río.
¿Qué ha sucedido dijo el padre, ya no eres desobediente?
Ahora decidiré yo, cada vez, si ser obediente o no contestó él.
No tendré una filosofía fija sino que me iré moviendo acorde a la situación, porque has sido astuto conmigo, me has estado engañando. ¡Soy tu hijo y a pesar de todo has estado engañándome! Me has estado dando órdenes para que desobedeciera. De ahora en adelante estate alerta, puede que obedezca, puede que desobedezca. Desde hoy voy a dejar de ser predecible, controlable, dejaré de estar en tus manos.

El inconformista está siempre en manos de la sociedad y los poderes fácticos. Los poderes fácticos sólo tienen que ser un poco más listos y astutos, y entonces pueden utilizar al inconformista con mucha facilidad, sin ninguna dificultad.

Pero los poderes fácticos nunca pueden usar al guerrero porque no está reaccionando contra ellos. Él tiene una visión de futuro, de un nuevo hombre, de una nueva humanidad. Está trabajando para crear ese sueño, para hacerlo realidad. Si está en contra de la sociedad, lo hace porque la sociedad es un obstáculo para su sueño. Su foco no está en los poderes fácticos, su foco está en un futuro desconocido, una posibilidad potencial. Actúa a partir de su libertad, a partir de su visión, a partir de su futuro. Su consciencia decide en qué dirección ir.

domingo, 15 de octubre de 2023

Despertar de la Conciencia

La gente nace, crece, se reproduce, envejece y muere con la conciencia dormida, y nunca sabe de dónde viene ni cuál es el objetivo de su propia existencia; lo más grave es que todos creen estar despiertos.
Andamos por las calles con la conciencia dormida. Estamos en la casa, en el trabajo, en el taller, en la oficina, etc., con la conciencia profundamente dormida. Manejamos el automóvil y vamos a las fábricas con la conciencia completamente dormida.

Muchas personas, por ejemplo, se preocupan por saber muchas cosas esotéricas, pero nunca se preocupan por despertar la conciencia. Si la gente se hiciera el propósito de despertar aquí y ahora, de inmediato podrían conocer todo aquello que para ellos son enigmas; y por eso es que existe el escepticismo, porque el escéptico es ignorante, su conciencia está dormida.

El ser humano dormido en presencia de una copa de licor termina borracho. Cuando el ser humano dormido se encuentra en presencia del sexo opuesto, termina fornicando. El dormido se identifica con todo cuanto le rodea y se olvida de sí mismo.

Llegue uno a donde llegue, a cualquier estancia, ande por las calles a pie o en coche, recorra lugares de día o de noche, esté donde esté, sea en su trabajo o en el taller, donde sea, tiene que estarse recordando así mismo. En presencia de cualquier objeto hermoso, de cualquier vitrina donde se exhiban cosas muy hermosas, joyas muy preciosas, etc., no tiene que olvidarse de sí mismo. No identificarse con nada de todo aquello que lo fascine o le guste.

División de la Atención en Tres Partes
Sujeto – Objeto - Lugar

Si uno se acostumbra a vivir siempre con la atención dividida en esas tres partes; Sujeto, Objeto y Lugar, si se acostumbra a hacerlo diariamente y en todo momento, de instante en instante, entonces ese hábito se graba profundamente en la mente y en el estado de sueño, al estar dormidos, podemos vernos haciendo el ejercicio lo mismo que lo hacemos en el estado de vigilia, este es el resultado de despertar de la conciencia. Muchas veces soñamos justo con lo que hemos vivido durante el día, le pasa a todo el mundo. Es claro que lo que se hace en el día, afecta a lo que soñamos por la noche.

Atención en el Sujeto: El entrenamiento consiste en poner el foco de atención en nosotros mismos. Poniendo atención no solo a todo lo que hacemos con el cuerpo físico, movimientos, etc., sino también observar los propios pensamientos, sentimientos, emociones, deducciones, juicios, apetencias, temores, anhelos, etc., etc., etc. y otras tantas cosas. Ser uno mismo significa no olvidarse de quién eres ni un solo instante.

Atención en los Objetos: Observar todas las cosas. Observar cada cosa que te rodea en detalle. Observar de esta manera nos abre todo un mundo diferente y nuevo de percibir nuestro entorno. Se trata de mirar con conciencia (a conciencia).
Si, por ejemplo, estás leyendo un libro debería observar no solo el libro, la textura de las páginas, tipo de letra en que está escrito, etc., sino de otras cosas u objetos que te rodean, como dónde estás sentado, etc., cómo es la habitación y así sucesivamente. Cuantos más elementos puedas agregar a tu inventario de observación, mejor vas a ampliar tu despertar de la conciencia.
No olvides que cualquier detalle, por insignificante que sea, debe ser motivo como para hacer la experimentación. Todo debe ser estudiado detenidamente y también es interesante preguntarte ti mismo: ¿qué cosas hay aquí?

Atención al Lugar: Hemos de abandonar el hábito de vivir de manera inconsciente. Cuando llegamos a tal o cual lugar, debemos observar todo detalladamente, muy minuciosamente y preguntarte a ti mismo: ¿Por qué estoy aquí en este lugar? Y, observar el lugar, el techo o las paredes, o el espacio que te rodea. Observó el piso o el sitio, arriba, abajo, a los lados, detrás de ti y hacia adelante.
Es cuestión, pues, de hacer la práctica durante el día, a todas horas, en todo momento, para lograr incorporarla a nuestro hábito y poco a poco conseguir el despertar la conciencia.

En cierta ocasión le preguntaron a Buda: "¿Quién es un Hombre Santo?"
Buda respondió: "Cada hora se divide en cierto número de segundos, y cada segundo en cierto número de fracciones. El santo es en realidad aquel que es capaz de estar totalmente presente en cada fracción de segundo".

El mañana no es real. La única realidad es el presente.

sábado, 24 de diciembre de 2022

Nada que Conocer, Solo Recordar


¡Zas, nos colamos! El recuerdo de lo que somos se ha hecho omnipresente.
En el esoterismo no es simplemente un ejercicio de la memoria, o algo que no estábamos conscientes de haber registrado, sino la evocación de la memoria primigenia que es llamada anamnesis. Se trata de un estado del ser al que se accede, paradójicamente, por el olvido de todo lo superfluo y anecdótico.
Algunos creen que es una especie de amnesia producida por negación o neurosis, ignorando la importancia de este estado que nada tiene de impreciso o confuso, cuando por lo contrario, se trata de la aparición de la conciencia del ser humano como tal, instantáneamente, donde se presenta en forma evidente la irrealidad del mundo y el verdadero recuerdo del Sí Mismo en nuestra interioridad.

¿Qué cantas?
Siempre es ahora y la eternidad es eso. En los comienzos la obtención de la sabiduría es una carrera de postas, pero cuando llega el momento del Sí mismo, siempre es actual, y la vivencia de lo simultáneo deviene eso, un ahora reiterado donde ya no hay adónde ir ni nada que percibir. No hay nada que conocer.
Y ello es haberse deificado y no unas vagas ensoñaciones, o unas ilusiones poéticas que sólo suelen ser unas falsas ideas del hombre profano, no sacralizado.

Nos nace callar.
El silencio es un acto de concentración en donde el ser que se retrae a todo lo que despierta el mundo puede abrirse un pasaje secreto de Conocimiento eficiente y verdadero. En el silencio absoluto puede percibirse que el espíritu es la única realidad posible, aun sin hombre y sin mundo. Absorberse en el silencio es volver definitivamente a la Nada Primordial, llena de todo hasta los bordes.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

El Vuelo del Chamán

A veces es tan sutil el hilo que separa lo engañoso de lo verdadero, las burdas copias del auténtico original, que abordar ahora el tema del chamán resulta un tanto fastidioso por las confusiones o malas interpretaciones a que se presta. Hay mucho charlatán disfrazado de chamán, mucho embaucador que pretende detentar poderes sobrenaturales, demasiados farsantes que se hacen pasar por hombres o mujeres de conocimiento arrastrando tras de sí a buscadores de experiencias fenoménicas, oníricas o astrales sin más fin que el de engordar sus egos o adherirse a una suma de individualidades que confunden el plano del alma inferior con el de la universal, y que por supuesto nada saben del espíritu.


En verdad: Él es en las sociedades arcaicas el introductor o psicopompo en los misterios, tal como el sabio de siglos posteriores, el cual ofrece una iniciación intelectual-espiritual, aunque asimismo –o tal vez por ello– es el encargado de administrar los venenos necesarios de manera eficiente, incluso mágica-teúrgica. Por ello y por otras razones es el guía de una sociedad o un grupo, para el que es el hombre –o mujer– de conocimiento y también el que detenta, a menudo, la autoridad temporal.

Y lo más paradójico es que los pocos chamanes que quedan hoy en día no son sólo los hombres-mujeres medicina y guías espirituales de los menguados pueblos indígenas que malviven en distintos puntos del planeta, sino que algunos pueden incluso habitar en grandes ciudades o permanecer apartados en sus refugios, pasando desapercibidos, siendo los que se dan notoriedad aquellos showmen de turno a los que nos hemos referido más arriba. Un chamán no tiene porque ir con taparrabos ni ataviado con plumas y sonajas, administrando hierbas o imponiendo las manos. Lo que lo inviste como tal es el hecho de que ha experimentado el acceso a otros planos cada vez más sutiles, y abstractos (para decirlo de algún modo), pues se refiere en verdad a grados en la senda del Conocimiento y son más reales que la versión que ofrecen los sentidos, aunque desde luego, basándose en ellos para poder trascenderlos. O sea, darles sentido, encuadrándolos tomando y utilizando los elementos doctrinales o arquetípicos de ese grupo, o de una futura identificación con lo sagrado al ser fecundados por la palabra divina, o la revelación directa que se puede observar en todo lo creado y lo que está por detrás de ello.

Estos auténticos chamanes han muerto en vida y han renacido gracias al influjo espiritual directo; guiados por una doctrina cosmogónica que entronca con la Tradición Unánime, han pasado durísimas pruebas, todas ellas encaminadas a determinar sus cualificaciones espirituales a la par que se ejercitan en el conocimiento de los indefinidos planos del Ser, los que recorren en sus vuelos internos.

sábado, 1 de octubre de 2022

Perder la Forma Humana

Un estado de desprendimiento y desapego en relación con todo lo que consideramos la "realidad" del mundo en que vivimos y de todo lo que lo conforma es lo que un hombre de conocimiento llama perder la forma humana.

Lo más sorprendente de este estado, al que llamamos "perder la forma humana", es que llega de golpe, llega en un momento determinado sin pre aviso, como un don que nos es dado y nos sumergimos en una especie de sentimiento desconocido e inexplicable que nos envuelve completamente.

Cuando llega ese momento, el mundo deja de tener la uerza coercitiva que tenía anteriormente. Para la gente normal, el mundo les obliga a actuar de una manera determinada, ya que ejerce una inluencia en sus vidas de la que no pueden escapar. Para un guerrero, el mundo es una percepción y él es quien percibe; por tanto, de él depende el significado que le dé en un sentido o en cualquier otro. No es solo cultural o de educación, ya que involucrarse en la percepción del mundo, se puede actuar sobre él y hacer el intento de cambiarlo.

Cambiar la interpretación de la percepción, se logra el cambio deseado de una manera sutil y a la vez dramática cambiando el significado y el propósito del mundo y éste deja de ser fijo, estéril, interminable e incompleto, tal y como lo percibe la gente normalmente.

"Perder la forma humana" es un cambio corporal en el nivel del campo de energía del ser humano y no significa simplemente una transformación espiritual. Se trata de una evolución psíquica, fisiológica y biológica en la manera como nosotros podríamos entender un cambio total, y todo ello conlleva a un cambio en la energía de ese ser humano, al que los chamanes llaman guerreros.

El campo de energía que conocíamos como tal o cual persona se transforma en un guerrero, el apremio es tan poderoso que es capaz de impulsar el cambio orgánico y la transformación que se produce es total, no existe la represión y al mismo tiempo no existe el control. Un guerrero se relaciona con el mundo a través del personaje que es de su invención, para él el mundo no tiene ningún interés salvo para ser un medio de conseguir romper cualquier vínculo que lo ate al mundo, esa es la paradoja del camino del guerrero y el único modo de cruzar ese puente es a través del personaje que ha creado y del que ha borrado su historia personal.

domingo, 10 de enero de 2021

Voluntad

Voluntad es una entidad. Tendemos a pensar que la voluntad es una fuerza, aunque la realidad es un tanto diferente y quizá se confundan pues la personalidad de un guerrero ha de estar imbuida de una gran fuerza, un gran poder, para controlar la voluntad.
Voluntad es un aliado que encontramos dentro de nuestra esfera luminosa. Debido a la manipulación mental, el orden social y la educación temprana, el ser humano no tiene voluntad, sino que es dominado y dirigido por la voluntad de la cualidad de la época en la que esté viviendo.

Un guerrero aprende a alinearse con la voluntad que le pertenece por derecho mediante el acecho a sus propias debilidades. Para ello ha de tener un objetivo claro y bien definido de querer trascender los límites de su propia conciencia para ir poco a poco adentrándose en los confines de lo desconocido.
Los vicios y debilidades del hombre corriente impiden a un guerrero acceder al poder que es su derecho reclamar, el cual le da acceso a niveles más profundos y libres de su conciencia individual, que a su vez alimenta la conciencia universal.

Voluntad se percibe en el cuerpo físico de un guerrero de una manera especial. Es una especie de jalón, de tirón, que se siente en la parte media del cuerpo, en la región umbilical.
Al observar detenidamente la sencación, el guerrero se da cuenta que ese jalón viene de algo que parece ser externo a él, y se siente así porque voluntad arrastra al guerrero hacia la parte más externa de su esfera luminosa hasta llegar a abarcar, algún día, la totalidad de sí mismo.

Un guerrero aprende a relacionarse con Voluntad en términos de aliado, dejándose asesorar, dejándose llevar, por esa entidad que forma parte de nuestra totalidad pero que debido a nuestro condicionamiento social ha sido apartada a los límites de la esera luminosa del guerrero. Una vez que un guerrero adquiere la confianza para dejarse llevar por Voluntad a visitar los espacios inexprorados de su totalidad, un munod nuevo de posibilidades se muestran ante la percepción de ese guerrero y su vida aquiere un sentido y un significado jamás imaginados.

viernes, 24 de abril de 2020

Las Batallas del Nagual

Perder la forma humana significa entrar en un estado de desprendimiento, de desapego, pero que no llega poco a poco, como un conocimiento o un "darse cuenta" de la importancia de perder ese apego, sino que llega de golpe. Un día sin previo aviso llega en que se pierde la forma humana y al día siguiente uno está envuelto en un sentimiento desconocido, inexplicable. Un momento en que el guerrero siente que no tiene más apego, que el mundo no tiene la fuerza ni el valor coercitivo que había tenido hasta ese momento. En el Camino del Guerrero, el mundo nos obliga a actuar de cierta manera, en ese sentido son importantes y de una sofisticación extraordinaria las conclusiones a las que se llega: "el mundo es una percepción y nosotros somos los que lo perciben", y de nosotros depende que le demos significado de uno o de otro modo. Debemos entender que el mundo es una percepción y como tal es posible actuar sobre él y cambiarlo, al cambiar la interpretación de esas percepciones y lograr el cambio de una manera sutil y al mismo tiempo dramática. También cambia el significado del mundo; éste deja de ser fijo, estéril, interminable, incompleto, tal y como lo percibimos normalmente. Un guerrero abarca todo eso y lo lleva a su punto culminante. "Perder la forma humana" es un cambio somático al nivel del campo de energía y no significa simplemente una transformación espiritual.


El hombre como campo de energía se transforma mediante la presión que el entrenamiento como guerrero le somete. Llega un momento en que esa presión es tan fuerte que impulsa el cambio orgánico, entonces el cambio es total, y no es que uno se esté reprimiendo, uno se libera. No se trata desesperadamente, por ejemplo, de no enojarse o de ser desprendido. Es el no tener interés, se extinguió el interés y, ¿cómo me relaciono con el mundo? Lo que es importante en un guerrero es que ya no tiene ningún vínculo que le ate al mundo como persona, y el único modo de entablar este puente con el mundo es a través de un personaje, como un actor, que no tiene historia personal.

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miércoles, 22 de abril de 2020

Experiencia Corporal del Guerrero

Se nos escapa el hecho de que la experiencia es un fenómeno corporal. La información o los datos no se convierten en saber mientras no se relacionen con la experiencia. Solo se experimenta lo que tiene lugar en el cuerpo. La experiencia puede ser vívida o débil según el grado de vitalidad del cuerpo. Cuando lo que ocurre en el mundo exterior afecta al cuerpo, el guerrero lo experimenta, pero la experiencia que en realidad le llega es su efecto en el cuerpo.

El conocimiento se convierte en entendimiento cuando va asociado con el sentimiento. Solo una comprensión profunda, cargada de un valor emocional fuerte, es capaz de modificar los patrones estructurados de la conducta. La mente ejerce una función directiva sobre el cuerpo. Un guerrero puede a través de su mente dirigir la atención a diferentes partes de su cuerpo, hacia adentro o hacia afuera, también hacia su propio cuerpo o hacia los objetos externos. La energía se enfoca, de hecho, sobre uno mismo o se proyecta sobre el mundo exterior. Un geurrero puede variar la concentración entre estos dos puntos con facilidad y rapidez, de forma que al mismo tiempo es consciente de su cuerpo y del medio que lo rodea. Se da cuenta de lo que le está ocurriendo y, al mismo tiempo, de lo que está pasando a los demás. Pero no todos tienen esta capacidad. Algunos piensan demasiado en sí mismos y desarrollan una conciencia confusa. Otros, en cambio, se fijan tanto en lo que está ocurriendo en torno suyo, que pierden la conciencia de sí mismos.

Darse cuenta del propio cuerpo es la manera que un guerrero tiene para saber quién es, es decir, de conocer su propia mente. De esta manera la mente funciona como un órgano perceptivo y reflexivo, que siente y define el propio estado de ánimo, los sentimientos y deseos propios, etc. Conocer la propia mente es saber lo que se quiere y lo que se siente.

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sábado, 26 de octubre de 2019

Significado de Cruzar las Líneas Paralelas en la Totalidad de Uno Mismo

Estar en la conciencia del lado izquierdo es una ventaja solo cuando se acelera nuestra comprensión. Es una desventaja porque nos permite enfocar con inconcebible lucidez sólo una cosa a la vez, y esto nos vuelve vulnerables. No se puede actuar independientemente mientras se está en la conciencia del lado izquierdo; uno tiene que ser ayudado por guerreros que han obtenido la totalidad de sí mismos y saben cómo desempeñarse en ese estado. Lo que necesita un guerrero para entrar plenamente en el otro yo es abandonar el intento de la primera atención.

El paso de un yo al otro no tiene características físicas. El tiempo, no es algo que se mide con los movimientos del reloj. El tiempo es la esencia de la atención; las emanaciones del Águila están compuestas de tiempo, y, propiamente hablando, cuando uno entra en cualquier aspecto del otro yo, uno empieza a familiarizarse con el tiempo.
La rueda del tiempo es como un estado de conciencia acrecentada del otro yo, así como la conciencia del lado izquierdo es el estado de conciencia acrecentada del yo de todos los días. La rueda del tiempo podría describirse físicamente como un túnel de largo infinito, un túnel con surcos reflectores. Cada surco es infinito, y hay cantidades infinitas de ellos. Las criaturas vivientes están obligadas, por la fuerza de la vida, a contemplar compulsivamente uno de esos surcos. Contemplarlo significa ser atrapado por él, vivir ese surco.
Lo que los guerreros llaman voluntad pertenece a la rueda del tiempo. Es algo semejante a un tentáculo intangible que todos nosotros poseemos. El designio final de un guerrero consiste en aprender a concentrarlo en la rueda del tiempo con el fin de hacerla girar. Un guerrero que han logrado hacer girar la rueda del tiempo puede contemplar, cualquier surco y extraer de él lo que desee. Ser atrapado compulsivamente en cualquier surco del tiempo implica ver las imágenes de ese surco conforme se alejan. Ser libre de la fuerza fascinante de esos surcos significa que uno puede ver en cualquier dirección, ya sea cuando las imágenes se alejan o cuando se aproximan.

Un guerrero no tiene vida propia. A partir del momento en que comprende la naturaleza de la conciencia, deja de ser persona y la condición humana ya no forma parte de su visión. Solo debe dar lo mejor de sí mismo y aceptar su destino. El reto de un guerrero consiste en llegar a un equilibrio muy sutil de fuerzas positivas y negativas. Este reto no quiere decir que un guerrero deba luchar por tener todo bajo su control, sino que debe luchar por enfrentar cualquier situación concebible, lo esperado y lo inesperado, con igual eficiencia. Ser perfecto en circunstancias perfectas es ser un guerrero de papel. Para un guerrero, la excitación de quedarse es igual a la excitación del viaje. Ambos son lo mismo, porque los dos entrañan el cumplimiento de un cargo sagrado.

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viernes, 12 de julio de 2019

La Luz es Fuego

La idea del fin de los tiempos ha penetrado en las conciencias. Aislados del pasado, dudando del porvenir, el hombre ha descubierto el presente como valor absoluto, ha vuelto a encontrar la eternidad en esta débil frontera. En un mundo en que lo trágico y lo extraño se suceden de este modo, cabe preguntarse de qué estará hecha la gente que no tiene fe y que tampoco quiere divertirse.

¿Por qué tendríamos que preocuparnos por el fin del mundo? Esto ya ha ocurrido varias veces. Después de un millón de años de vagar por el mundo, sin duda los hombres han conocido más de un apocalipsis. La inteligencia se ha apagado y ha vuelto a encenderse varias veces. El hombre camina a lo lejos por la noche, con una linterna en la mano, es alternativamente sombra y fuego. Todo nos invita a pensar que el mundo ha llegado una vez más al final y que hacemos un nuevo aprendizaje de la existencia inteligente en un mundo nuevo: el mundo de las grandes masas humanas, de la energía nuclear, del cerebro electrónico y de los cohetes interplanetarios. Tal vez necesitaríamos un alma y un espíritu distintos para esta Tierra diferente.

Los hombres de esta Tierra, ¿somos los únicos? Porque, bajo las estrellas, se encuentran nuestros rostros invertidos, llevados por la misma curiosidad que acompaña a una infinita dilatación del espíritu. La religión nos es demostrada por lo absurdo. Ya no es la doctrina desconocida la que se oye, ya no. Es la conciencia no escuchada la que grita. Los hechos hablan a grandes voces. La verdad abandona las alturas de la palabra y entra en el pan que comemos. ¡Y la luz es fuego!

A la idea desconcertante de que acaso la inteligencia humana no es la única que vive y que actúa en el Universo, ha venido a sumarse la idea de que nuestra propia inteligencia es capaz de recorrer mundos diferentes del nuestro, de comprender sus leyes, de ir, en cierto modo, a viajar y a trabajar al otro lado del espejo. Viajando de este modo por otros universos, vuelve de sus exploraciones cargado de útiles eficaces para la transformación del mundo en que vivimos. Posee a la vez el ser y el hacer, tan próximo al genio de la música pura, es, al propio tiempo, aquel cuya eficacia sobre la materia es mayor. Del “más allá absoluto” ha nacido “el arma absoluta”.

En fin, al elevar el pensamiento a su más alto grado de abstracción, el hombre se da cuenta de que este pensamiento no es tal vez de su propiedad exclusiva. Descubre que los insectos, por ejemplo, parecen tener conciencia de propiedades del espacio que se nos escapan, y que acaso existe un pensamiento universal, y que tal vez un cántico del espíritu superior brota de la totalidad de lo viviente... De este mundo en que, para el hombre, ya no hay nada seguro, ni él mismo, ni el mundo tal como lo definían las leyes y los hechos antaño admitidos, nace a toda velocidad una mitología. La cibernética ha hecho nacer la idea de que la inteligencia humana ha sido rebasada por la del cerebro electrónico, y el hombre ordinario sueña en el ojo verde, la máquina “que piensa” con la misma preocupación y el mismo espanto con que el antiguo egipcio soñaba con la Esfinge.

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domingo, 16 de junio de 2019

Desafíos de un Guerrero

Cambiar depende de uno mismo y eso no es posible sin andar un camino. Una persona puede conocer muchas cosas y quedarse como está. La posibilidad de cambiar no es fácil. El hombre corriente tiene aun la idea que puede hacer lo que quiera a pesar de todos sus estudios de liberación y el determinismo, sin embargo todavía no ha comprendido que no puede hacer nada, porque en su interior no hay libertad a pesar de su conocimiento y de todo lo que hace; él no se liberará, porque no tiene la particularidad de estar presente.

Tenemos muchos enemigos independientes, pero los principales y más activos son la autosuficiencia y la importancia personal. Hay una enseñanza que los llama representantes y mensajeros del diablo mismo. Hay muchos enemigos más, aunque estos dos son los más fundamentales, y ya que sería difícil enumerarlos a todos y trabajar directa y específicamente en cada uno de ellos, además de que tomaría demasiado tiempo ya que hay tantos; así que tenemos que habérnoslas con ellos indirectamente para liberarnos de varios a la vez.

Estos representantes del volador se mantienen incesantemente en el umbral que nos separa del mundo exterior, e impiden la entrada no sólo a buenas, sino también a malas influencias externas. De modo que tienen un lado bueno, como también un lado malo.
Para un hombre que desea discriminar entre las influencias que recibe, es una ventaja tener estos guardianes. Pero si quiere que entren todas las influencias, sin importar lo que puedan ser —pues es imposible sólo elegir las buenas— debe liberarse lo más posible, y finalmente por completo, de estos guardianes, que algunos consideramos indeseables.
Para esto hay muchos métodos y un gran número de recursos. Personalmente, yo les aconsejaría que traten de liberarse y hacerlo sin teorizar innecesariamente, por simple razonamiento activo consigo mismos.

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lunes, 10 de diciembre de 2018

El Control Interior es el Comienzo de Hacer

Cuando uno empieza a transitar por el camino del guerrero hay que hacer el intento de llevar a la práctica ciertas cosas. En el camino del guerrero hemos de "hacer", pues si no hacemos el intento de "hacer", no sucederá nada. Hemos de "hacer" desde el comienzo mismo: no muchas cosas, pero muy definidas. Si no te identificas, ya es el comienzo de "hacer". Si puedes abstenerte de hablar cuando tiene una inclinación hacia la charla, eso es ya "hacer". El "hacer" empieza al ir contra la corriente de los hábitos: primero en uno mismo, en las cosas personales. Puedes tratar de recordarte; luego, cuando empiezas a recordarte, podrás obtener ciertos resultados y verás que puedes hacer más cosas, pero todo con respecto a ti mismo. Podrás hacer algo sobre las emociones negativas, por ejemplo, y pensar de un modo nuevo. Pero fuera de ti, las cosas continuarán sucediendo y el mundo continuara girando como siempre.

Una vez más es necesario recordar que el hombre corriente no puede "hacer" nada; en su caso, todo "sucede". Si hace cosas buenas, eso significa que no puede hacer cosas malas; si hace cosas malas, eso significa que no puede hacer cosas buenas. Una cosa no es mejor que otra en ese sentido, porque todo es inconsciente. No obstante, uno empieza a darse cuenta, al seguir las enseñanzas del camino del guerrero, y tiene que aprender a "hacer". Uno ha de empezar con uno mismo: a conocerse, a acecharse, a tratar de eliminar ciertas cosas, a tratar de controlar otras cosas, etc.

Es muy útil observar cómo el hombre corriente siempre reacciona del mismo modo. Sólo tiene cinco o seis modos de reaccionar; sólo le suceden ciertas cosas y siempre reacciona de la misma manera ante ellas. Pero si trata de hacer todo lo que se le sugiere, y de no hacer todo lo que se le dice que se abstenga de hacer, las cosas cambiarán en el sentido correcto y un día, muy inesperadamente, podrá hacer algo que antes no podría haber hecho.

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domingo, 2 de diciembre de 2018

Un Guerrero No puede Hacer

La parte central del propio compromiso es entender el hecho de que no podemos "hacer". Haciendo el intento de hacer lo que nunca hiciste antes o haciendo las cosas de otro modo, es cómo puedes entender esto. Entonces verás si puedes "hacer" o no. La mitad de las cuestiones formuladas versan sobre el "hacer": cómo cambiar esto, destruir aquello, evitar alguna cosa, etc. Pero es necesario un enorme esfuerzo para cambiar incluso una sola insignificancia. Hasta que lo intentes, nunca lo comprenderás.

Comprende… no piensas suficiente, no observas bastante. No puedes cambiar nada, salvo a través del camino del guerrero. Esto, por lo general, se olvida. El camino muestra cómo las cosas pueden cambiarse y realizarse de modo diferente, y desde dónde puede empezarse. Incluso estando en el camino del guerrero esto es tremendamente difícil, pero fuera de él es imposible, absolutamente imposible. Cuando se comprenda eso, se empezará a entender el valor del camino del guerrero, porque en él hay una oportunidad, sin él no hay ninguna.

La idea de que no podemos "hacer" es importantísima y debemos volver a ella siempre. Si esta idea no está clara, o ciertos rasgos de ella no están claros, hay que formular preguntas sobre ella porque es necesario entenderla y recordarla. Todo "sucede". Un guerrero no puede "hacer" nada. Desde el momento en que nacemos hasta que morimos suceden, suceden y suceden cosas, y pensamos que estamos haciendo. Este es nuestro estado natural en la vida, y hasta la mínima posibilidad de hacer algo llega solamente a través del acecho, y primero solamente en uno mismo, no externamente. Incluso en uno mismo, "hacer" comienza muy a menudo con “no hacer”. Antes que se pueda hacer algo que no se puede hacer, deberás no hacer muchas cosas que hiciste antes. Por ejemplo, no podrás despertar queriendo tan sólo despertar, pero podrás impedirte dormir demasiado y demasiado tiempo.