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Tradicion Tolteca

El Camino del Guerrero Grupos de Práctica

La Tensegridad es un arte: el arte de adaptarse a la propia energía, a la energía de los demás y al entorno que nos rodea de tal manera, que este acto contribuya a la integridad de la totalidad que somos.

Ejecutar los pases mágicos de la Tensegridad individualmente y en grupo es una actividad asidua con el cuerpo, responsable de los numerosos cambios positivos que se producen en la personalidad. Estos cambios van precedidos generalmente de un entendimiento más profundo de uno mismo, tanto en función del pasado como en función del cuerpo.

La Tensegridad tiene como objetivo ayudar al individuo a recuperar las funciones fundamentales de respirar, moverse, sentir y expresarse a sí mismo; promoviendo dinámicamente la salud y su bienestar.

Cuando la Tensegridad se convierte en una parte natural de nuestra vida, quedamos sorprendidos por la gran cantidad adicional de energía que tenemos para realizar nuestras actividades de cada día.

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martes, 31 de diciembre de 2013

El Nuevo Ciclo

Con la libertad ilimitada de ser un desconocido, debemos hacer el intento de cumplir la misión que nos encomendó el poder. Esta misión consiste en sacar del lado oculto al nagual y ponerlo a disposición de aquellas personas que tengan el poder suficiente para entrar en esa "otra realidad" antes de que comience el final del Quinto Sol.


¿Cómo se está haciendo este intento? En principio diremos que la síntesis de este "conocimiento" se encuentra en la llamada "Tensegridad", que son ciertos movimientos energéticos que permiten la reutilización de la energía en el ser humano, para con ella, intentar trascender a otras realidades de la misma existencia.

Estamos ante la quiebra del paradigma de la sociedad actual. La destrucción del mundo y la degradación de los seres humanos están a punto del colapso. Parece que los seres humanos hemos perdido el sentido divino y místico de la existencia. Todo se resume al dinero, el poder de compra, el placer y la comodidad. La vida humana solo sirve para... "nacer, crecer, reproducirse, trabajar, consumir, pagar, ver la televisión y morir".

La maravilla y el terror de estar vivo y consciente. El desafío de la conciencia de la muerte y la necesidad de trascender la vida en el plano espiritual. El asombro de ser además de un ser energético (luminoso), poseer la capacidad creadora de generar la más pura energía del universo. En fin, la maravilla y el prodigio de sentirse y saberse poseedor de un inconmensurable don, es el desafío que nos está aguardando a la vuelta de la esquina en este nuevo ciclo.

El colapso de Occidente no sólo es económico, sino fundamentalmente cultural. En efecto, el paradigma de la civilización Occidental se está desplomando como las Torres Gemelas, lo que sucede es que por su macro dimensión, aparentemente su caída es a cámara lenta y no se detecta tan fácilmente. Pero los valores en los que se fundamenta la cultura Occidental: libertad, igualdad y fraternidad, son los que ha perdido completamente esta civilización, pues tiene una enorme carencia de ellos, de modo que lo que actualmente vivimos es un: totalitarismo económico, una terrible injusticia social y una despiadada deshumanización.
La gente desesperada busca alternativas, caminos que la liberen de esta barrena de degradación social y espiritual.

Ante esta situación el "conocimiento silencioso", no sólo de los Viejos Abuelos, sino de todos los pueblos antiguos del mundo se ha activado para enfrentar lo que viene. La misma Madre Tierra lo induce en sus más amados hijos, en sus más devotos hijos, en sus más sensibles hijos. De modo que los múltiples linajes están brotando, como esas flores del desierto, que pueden aguantar diez años como una semilla bajo el ardiente sol o las bajas temperaturas invernales, esperando por largos años una tormenta para al otro día brotar mágicamente en medio de la nada.

El cambio vendrá por sí mismo ya que no hay nada que se pueda hacer para darle a la gente común y corriente una comprensión más equilibrada de lo que es el fulgor de la conciencia. Un guerrero aspira a ser libre, a ser testigo sin prejuicios, testigo incapaz de juzgar; de lo contrario tendría la responsabilidad de implementar un nuevo ciclo más ajustado y nadie puede hacer eso. Un nuevo ciclo tiene que surgir por sí mismo.

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